No hay crisis económica mundial que valga: Dubai sigue siendo un lugar de cuento, una tierra que da una vuelta de tuerca al concepto de lujo asiático, un escenario de “Las mil y una noches” en versión 2.0. El emirato no ha comenzado apenas a digerir la crisis financiera que le ha venido encima, pero eso no es óbice -¡cómo lo va a ser en uno de los países más ricos del mundo!- para comenzar el año 2010 a lo grande, a lo fuerte, a lo alto: inaugurando el que es el edificio más alto del mundo, el Burj Dubai, la Torre de Dubai.
Este rascacielos se ha convertido en el techo del mundo gracias a sus 818 metros de alto (el anterior record de altura lo tenía el rascacielos Taipei 101, en Taiwán, con 509 metros) y 160 plantas. La construcción, que comenzó en septiembre de 2004, le ha costado a las arcas del emirato la friolera de algo más de cuatro mil millones de dólares. ¿Más cifras que te dejarán asombrado? Aquí las tienes: la fachada del rascacielos ?forrada de 26.000 metros cuadrados de cristal, cortado a mano por más de 300 artesanos chinos- tiene una superficie equivalente a la de 17 campos de fútbol. De sus 160 plantas -recorridos por nada menos que 57 ascensores, que ascienden a 10 metros por segundo- 108 lo son de apartamentos (140 de ellos decorados por Giorgio Armani), 30 de instalaciones de mantenimiento, cuatro de gimnasios… Hay también una discoteca ?en la planta 143- y un restaurante panorámico ? en la 122-.
También podrás alojarte, a partir de mediados de marzo (fecha prevista de apertura) en el Armani Hotel, que, con 160 habitaciones, ocupará 15 de las 39 plantas más bajas del edificio. ¿Lo mejor de todo este mareante desfiles de cifras y, sobre todo, del empeño del hombre por llegar al cielo? Yo creo que subir ?¡pocas veces se ha empleado mejor este verbo! a At the Top, el observatorio de la planta 124, donde tendrás una hora para contemplar el futurista perfil urbano de Dubai, repleto de agujas y también -casi- la curvatura del planeta. ¡Eso sí que son unas vistas inolvidables! Para reponerte de tanta grandeza, ¿qué mejor que pasarte por el restaurante Bait Al Wakeel ?cerca del zoco textil de Bur Dubai-, colgado encima del canal de Dubai, el Dubai Creek, no sólo tendrás unas vistas realmente impresionantes, sino que -¡no dirás que no es importante!- te servirán estupendas especialidades tradicionales árabes (moutabal, tabulé, hummus y falafel). ¡Y no dejes de esquiar en pleno desierto gracias a las pistas de nieve artificial del Ski Dubai! ¿Nos vamos?


Clemente Corona






