Turín tiene, hasta el próximo 23 de mayo, una razón más para ser descubierta, recorrida y recordada: en la catedral de San Giovanni Batista podemos visitar la célebre Sábana Santa, el sudario con el que ?nos cuenta la tradición y miles de películas, novelas- fue envuelto el cuerpo de Cristo tras la crucifixión.
La ciudad hogar de la Fiat (por cierto: su gran factoría, en el barrio de Lingotto, es una obra maestra de la arquitectura industrial que no te puedes perder: inmensa, bella, impactante… absolutamente inolvidable) tiene todo a punto para acoger a los miles de viajeros que van a aprovechar la primera ocasión, desde 2008, en que se podrá contemplar este tesoro (el mismo papa Benedicto XVI acudirá el próximo 2 de mayo). Cuando vayas, tendrás entre tres y cinco minutos para contemplar la famosa tela, también conocida como Santa Sindone. Puedes consultar toda la información referente a accesos y horarios aquí. La imaginería católica está presente también ?e igualmente recomendable- hasta el próximo 1 de agosto en La Venaria Reale (Piazza della Reppublica) , donde la exposición ?Jesús: el cuerpo, el rostro en el arte?, que nos muestra más de 150 obras de arte que representan a Cristo, firmadas por ?ahí es nada- nombres de la talla de Miguel Ángel, El Veronés o Correggio.
Para que no digas, te soplo un par de sitios en los que reponer los sentidos tras tanta eclosión de belleza sacra: degusta un cóctel ?o dos- en el precioso Caffe Baratti & Milano (en Piazza Castello) y peca un poco con los ?de verdad- pecaminosos chocolates y repostería de Guido Gobino (puedes descargarte un mapa de Turín aquí). ¡Te quedarás sin palabras!


Clemente Corona






