Glasgow y Edimburgo, Escocia palpita de encanto
 

Glasgow y Edimburgo, Escocia palpita de encanto

Buscamos lo extraordinario, nos enamora lo cotidiano y nos sorprende lo normal. Somos viajeros Barceló listos para conocer Escocia visitando Glasgow y Edimburgo.

Por Fernando Moreno

edimburgo, escocia, reino unido¿Denver? ¿Kansas?¿Puerto Rico? ¿San Francisco? ¿Buenos Aires? ¿Pittsburgh? ¿México? ¿Miami? ¿Toronto? ¿São Paulo? ¿Los Angeles? Decidamos: ¿dónde vamos a verle? "Ehhhhh! Que sólo estamos hablando de un fin de semana", nos recuerda algo desconcertado mi hermano mayor. Entonces… ¿Dublin? ¿Londres? ¿Cardiff? ¿Isle of Wight?... ¿O Glasgow? Al unísono los tres: "¡Escocia!" Sí, un Escocia corto, muy corto sabíamos, pero nos imaginábamos también muy intenso. Aquella noche fría madrileña acabo entre brindis al sol y reparto de deberes. El hermano mayor distribuye juego: "tú, Miguel, entradas". "Tú, viajero Barceló, vuelos, hotel... Y lo más importante: sitios donde perderse en Edimburgo y Glasgow y sitios que no debemos perdernos". Y yo busco buen sitio para cenar dentro de 15 días y ver vuestros avances. ¡Es grande ser el hermano mayor! Pensamos los otros dos.

 

edimburgo, escocia, reino unidoNo suelo planificar con mucho tiempo mis viajes, y en cierta medida es un error, ya que eso conlleva dos inconvenientes: no disfrutarlos más tiempo (el viajar antes de viajar preparando el viaje es un placer para todo viajero) y el otro inconveniente es el poder elegir, el llegar antes que otros que han pensado el mismo viaje que tú. En este caso era obligatorio: las entradas al concierto de Paul Mc Cartney nos condicionaban, y decidir el viaje con cuatro meses de antelación era imprescindible.

 

castillo, edimburgo, escocia, reino unidoY, de repente, un extraño. Eyjafjallajokull. Gabinete de crisis, otra cena, entradas compradas, billetes reservados, emoción in crescendo... Había que esperar, esperar a que aquello no fuera a más y que la pasión del volcán se enfriara a tiempo. El último mes me lo pasé fardando de plan: "sí, me voy con dos hermanos a Escocia". "¿Solos?" (preguntaban los más incredulos). "Sí, y además, ¡concierto para cerrar el viaje!". ¡Qué planazo! Fardando sí, pero sin entradas.

 

hotel, the  carlton, barcelo, edimburgo24 horas antes de partir, mensaje en mi móvil en plena reunión de trabajo: “Entradas en mano, Escocia nos espera, ¡Este año ganamos el mundial!” Simplemente emocionante, a la vez que premonitorio... El viernes volamos desde Madrid a Londres, y desde allí a Edimburgo, tiempo más que suficiente para compartir con risas los nervios de los últimos días con la entraditas y con los vericuetos del trabajo de última hora, que pueden llegar a torpedear cualquier plan de fin de semana de una forma inmesericorde.

 

edimburgo, escocia, reino unidoAterrizamos en Edimburgo, el aeropuerto queda cerca de la ciudad. Un taxi típico (siempre pienso por qué un taxi tan cómodo no se impone en Madrid) nos lleva al hotel y pronto estamos con una pinta en la mano. Todo por vivir, todo por descubrir. La noche se alarga; a pesar de que nos prometimos a nosotros mismos cuidarnos la primera noche, es inevitable dejarse llevar y darse un garbeo por el Edimburgo más animado. ¡Ya no se fuma en los garitos! Mi hermano pequeño y yo, encantados; el mayor, maldice… No sabe lo que le espera meses más tarde…

 

castillo, edimburgo, escocia, reino unido, europaQueremos hacer amigos, pero nuestro inglés no ayuda. Aún así, compartimos pintas con tipos robustos y chicas sonrientes. En el pub Standing Order congenio con Buchanan, un tipo enorme. Mi inglés es patético, pero mejora por la noche. Buchanan, mi nuevo amigo, dice que aprendió español porque tuvo una novia de Barcelona y que vio con ella el "acuducto de Toledo, que le encantan los toros y Rafa Nadal y que en el Mundial va con España y contra Inglaterra". Es el momento de retirarnos. De camino al hotel Barceló Edimburgo (excelente ubicación) nos inquieta una visión sorprendente: son las tres de la madrugada y la claridad del cielo asusta. Pero hay que acostumbrarse, allí es normal.

 Nos levantamos muy pronto (lo cortés no quita lo valiente), y aplicamos uno de los principios del buen viajero: andar sin rumbo fijo, andar y andar, y curiosear, y mezclarnos, y probar, y seguir andando. Parar y entrar. Parar y preguntar. Parar y compartir. Una tienda, un pub, un mercado, una calle estrecha, una foto imposible y otra absurda... Así se escribe un viaje. Buscamos lo extraordinario, nos enamora lo cotidiano, nos sorprende lo normal, ¡somos viajeros Barceló!


castillo, edimburgo, escocia, reino unidoFotos en Edimburgh Castle. Lo mejor: deambular e imaginarse las batallas allí vividas y sufridas, historia viva entre grandes piedras. Se sube fácil. Muy turístico el ambiente. Quizá demasiada gente, pero es sábado. De repente unos novios se bajan de un lujoso coche, ella rolliza y serena, él robusto y orgulloso, las gaitas suenan sin rubor, perforan nuestros oídos algo resacosos aún, pero nos encanta, momento inesperado y emotivo. Desde arriba se ve precioso Edimburgo. Y a nuestros pies, unas mazmorras inquietantes. Pasas al lado de las joyas de la corona escocesa y de la famosísima piedra de Scone. La historia la debes de conocer, no tiene desperdicio.

 

cementerio, edimburgo, escocia, reino unidoComemos sobre la marcha y damos un garbeo por la ciudad. Andamos hacia el mar, nos perdemos en por barrios feos, y poco a poco perdemos la esperanza de toparnos con alguna sorpresa que merezca la pena. Y, sin buscarlo ni pretenderlo, nos encontramos en un cementerio, precioso, coqueto, cuidado y muy antiguo. ¿Será así donde descanse yo en paz? ¡Ójala! Nos hacemos quizá las mejores fotos del viaje. No creo que jamás se me ocurriría hacer una parada en un cementerio en España, pero la sensación es distinta, al menos a mí no me produce el agobio que sí me produce aquí.

 

pinta, cerveza, pub, shepp heid, edimburgo, escocia, reino unidoAlgo cansados, decidimos coger un taxi y buscar un pub que dicen se abrió en 1360. Lo encontramos, difícil llegar allí, es el Shepp Heid, no nos asombra, pero nos ofrece la calma suficiente para probar cinco whiskys distintos. ¡El siempre educado pero drástico barman no me permitió mezclarlos con Coca-cola, ni con agua, ni con hielo! Lo que me faltaba. No me entusiasman ni el whisky ni la cerveza, lo cual hizo encontrarme en una situación difícil y de "inferioridad" con respecto a mis hermanos... Hasta que se me ocurrió pedir una Guinness extra cold: un oasis en el desierto.

 

glasgow, escocia,  reino unidoFue para mí el momento mágico del viaje. Estaba a gusto, con mis hermanos, hablando de lo divino y de lo humano. Nos preguntamos si este sería el último concierto que veríamos de Paul. Nos hicimos amigos de la familia McManus, el padre se bebió los whiskys que yo no pude beber y la madre… ¡el resto! ¡Qué grandes los McManus! El hijo, un fornido joven murmuraba en bajo. No le cazaba ni palabra, pero sonreia de vez en cuando (lo cual me tranquilizaba). Su novia, una frágil y belísima pelirroja, nos dio pistas viajeras para ese fin de semana y para, sin duda, volver: ¡Gracias, Linda! Salimos del pub y, como contrapunto, un antipático, rudo y agresivo taxista decide demostrarnos lo mal que se puede pasar circulando en coche por la izquierda y con la sensación de que si no llegamos al destino elegido en tiempo récord el fin del mundo es un hecho.

 

catedral,   sant andrew, glasgow, escocia, reino unidoCuando viajas a según qué lugares, tu ambición gastronómica se debe ajustar a las expectativas y, sinceramente, Escocia no nos permitía soñar. Y efectivamente, la realidad se ajustó al guión. Te alimentas para seguir vivo, pero no disfrutas. Claro que siempre encuentras algo bueno dentro de sus especialidades. Y un buen viajero, prueba y prueba, y encuentra. Un copazo en la discoteca Lulu nos deja rendidos. Mañana nos vamos a Glasgow, y el día será largo e intenso. Tomamos un tren temprano hacia Glasgow y enseguida llegamos. Y no, no es tan feo como nos habían anunciado. Tiene su encanto. Es cinco veces más grande que Edimburgo, y eso se nota, claro.

 

futbol, mundial, glasgow, escocia, reino unidoSe vive un ambiente pre-mundial absolutamente fantástico, y lo curioso es que Escocia no juega.  Las apuestas se reflejan en multitud de escaparates. España es la tercera favorita…Y nos enteramos de que el primer partido contra Suiza nos pilla volando. Comemos en una terraza para observar y observar (¡qué delicia es hacerlo!), y nos encaminamos a la recta final de nuestro viaje: tenemos una cita en Hampden Park. Decidimos ir andando. Craso error, esta lejísimos, así que tomamos un autobús que nos acerca al estadio.


paul mc cartney, hampden park, glasgow, escocia, reino unidoLlegamos con tiempo, que es como se debe de llegar a los conciertos. ¿Una camiseta de Macca? 40€, hay cosas que no cambian. Gente mayor, pero también gente joven, una curiosa mezcla de generaciones. Ambiente de cita especial, ya son 25 años sin actuar en Escocia, demasiado tiempo. Lleno absoluto, ni un solo cigarro en el estadio y ganas de pasarlo bien. Nos ofrecen queso de Mull of Kintyre unas simpáticas americanas de Ilinois. El sol nos ataca, casi nos ciega y, de repente, Venus and Mars comienza a sonar en el cielo de Glasgow... El lunes por la noche aterrizamos en Madrid con la derrota en España ante Suiza. The dream is over, cantaba Lennon… O The best is yet to come, como cantaba Sinatra.

 

Fernando Moreno
Nuestros viajeros
Fernando Moreno

Director de marketing de Barceló viajes  

Como Asesor Barceló... recomiendo planificar los viajes con tiempo. Además de tener más margen para acertar con las etapas, disfrutas el doble porque viajar antes de viajar es un placer.

Como reyes. Acércate al castillo de Edimburgo y visita la piedra de Scone que se empleaba en las ceremonias de coronación de los reyes escoceses en la Edad Media. Debes conocer su historia, no tiene desperdicio.

Charles R. Mackintosh. Una de las formas más interesantes de visitar Glasgow es a través de los edificios de este arquitecto, nacido en la ciudad y que influyó decisivamente en el diseño europeo de finales del siglo XIX y principios del XX.

f.moreno@barceloviajes.com     

CONSEJO BARCELÓ
Ve al Barceló Edinburgh Carlton. Edimburgo es una de las capitales más vitales de Europa. Si quieres escaparte a ella y disfrutar de su Festival de Agosto o del Hogmanay, la Nochevieja celta, hazlo en el Barceló Edinburgh Carlton, uno de los hoteles más legendarios de Escocia.

Datos básicos de Reino Unido



 

La moneda


Conversión: 1 EUR = 0.8546 GBP

El Idioma


Inglés, escocés y gaélico.
 

El Tiempo en Escocia

 
 
 

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